¿Si no soy bueno para matemática, no soy inteligente?

2018-03-07T11:20:58+00:00 By |

“Cuenta una historia de que varios animales decidieron abrir una escuela en el bosque. Se reunieron y empezaron a elegir las disciplinas que serían impartidas durante el curso.

El pájaro insistió en que la escuela tuviera un curso de vuelo. El pez, quería que la natación fuera también incluida en el currículo. La ardilla creía que la enseñanza de subir en perpendicular en los árboles era fundamental. El conejo quería, de todas formas, que la carrera fuera también incluida en el programa de disciplinas de la escuela.

Y así siguieron los demás animales, sin saber que cometían un grande error. Todas las sugerencias fueron consideradas y aprobadas. Era obligatorio que todos los animales practicasen todas las disciplinas.

Al día siguiente, empezaron a poner en práctica el programa de estudios. Al principio, el conejo se salió magníficamente en la carrera; nadie corría con tanta velocidad como él.

Sin embargo, las dificultades y los problemas empezaron cuando el conejo se puso a aprender a volar. Lo pusieron en una rama de un árbol, y le ordenaron que saltara y volara.

El conejo saltó desde arriba, y el golpe fue tan grande que se rompió las dos piernas. No aprendió a volar, y además no pudo seguir corriendo como antes.

Al pájaro, que volaba y volaba como nadie, le obligaron a excavar agujeros como a un topo, pero claro, no lo consiguió.

Por el inmenso esfuerzo que tuvo que hacer, acabó rompiendo su pico y sus alas, quedando muchos días sin poder volar. Todo por intentar hacer lo mismo que un topo…”

 

Esta historia me hace trasladarme al tiempo en el que cursaba séptimo grado, recuerdo que una de mis materias favoritas era la matemática, disfrutaba mucho las clases, sentía que el maestro hacía de la matemática algo que todos pudiéramos entender y realizar con agrado; fue en el noveno grado cuando la historia dio un giro y el nuevo maestro empezó a presionarnos, a etiquetar a los que eran buenos estudiantes y a los que no, y nos hizo pensar a la mayoría que quizá no éramos lo suficientemente inteligentes.  Muchos estudiantes actualmente lo creen, y esta vivencia puede afectar mucho el auto concepto, la seguridad y la motivación de los estudiantes, lo cual nos lleva a perdernos de la riqueza de la diversidad, de los talentos, habilidades y cualidades que cada ser humano posee.

Es por ello, que resulta importante trabajar con los estudiantes desde el enfoque de inteligencias múltiples, el cual describe que nuestra inteligencia se vincula con un conjunto de capacidades.

En el caso de los estudiantes que poseen inteligencia lingüística tienen habilidad para escribir, expresan con facilidad sus ideas, ya sea de manera verbal o escrita, disfrutan participando en actividades que impliquen hablar en público: declamar poemas, entre otras actividades.

Por otra parte, podemos observar algunos estudiantes que disfrutan la clase de matemática, tienen habilidad para resolver problemas, tienen pasatiempos como resolver sudokus y juegos de lógica, estos estudiantes cuentan con inteligencia lógica matemática.

Los estudiantes que tienen habilidad para la toma de fotografía, dibujar, la pintura, entre otras actividades que impliquen observar y plasmar el mundo desde diferentes medios, cuentan con inteligencia visual-espacial.

Siempre identificamos a alguien que no puede vivir sin sus audífonos, tiene habilidad para identificar ritmos y secuencias musicales, disfruta la música y tiene facilidad para tocar instrumentos, aún sin recibir clases, en ese caso estamos identificando la inteligencia musical.

 

Hay algunos estudiantes que tienen habilidad para la expresión y coordinación corporal, disfrutan del baile, practicar deporte y estar siempre dinámicos y activos, ellos tienen desarrollada la inteligencia corporal, también conocida como kinestésica.

 

Otros por su parte tienen habilidad para identificar y comprender la naturaleza, disfrutan observar los paisajes, cuidan los animales y se preocupan por el ambiente, estas características corresponden a la inteligencia naturalista.

 

Hay estudiantes que se desenvuelven mejor cuando hay silencio, espacios de soledad y trabajar individualmente (inteligencia intrapersonal), otros por el contrario son el alma de la fiesta, les hablan a todas las personas, disfrutan compartir y estar rodeados de otras personas, tienen habilidad para interactuar con otros (inteligencia interpersonal). Por otra parte, hay personas que pueden combinar esos espacios de soledad y de compartir con otros, tienen habilidad para expresar lo que sienten y piensan, ellos podemos definir que tienen inteligencia emocional.

¿Podemos en este momento recordar a algún estudiante con algunas de estas características?, ¿Qué cualidad es mejor que la otra? No hay una mejor que otra, simplemente son diferentes.

Es importante que en el proceso de orientación vocacional generemos un espacio para descubrir y reflexionar sobre las inteligencias múltiples, que permita al estudiante, conocerse, valorar y sacar provecho de todas sus competencias y fortalezas para su desarrollo personal y académico.

Podemos profundizar al respecto haciendo uso de los siguientes materiales de apoyo, test y enlaces con información para ampliar sobre el tema:

Teoría de inteligencias múltiples

Test de inteligencias múltples

 

Espero puedan compartir sus propuestas y actividades que podemos desarrollar en el aula.

 

 

Hasta la próxima, Arlette.

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