¿Proyecto de vida?

2018-03-27T08:59:18+00:00 By |

 

Cuando preguntamos sobre qué buscamos en la vida, qué sueños y metas tenemos, muchas personas nos quedamos pensando, sin saber qué responder, o damos una respuesta llena de dudas y ambigüedades. Esto se presenta aún más en la etapa de nuestra adolescencia donde andamos buscando nuestra identidad, la aceptación de nuestras amistades y compañeros y estamos identificando nuestro lugar en el mundo.

Es importante que todos tengamos un proyecto de vida, es decir que podamos dibujar o trazar un plan que nos permita definir nuestras prioridades, valores y expectativas, esto resulta clave para poder tomar decisiones acertadas y sobre todo para tomar responsabilidad sobre nuestras decisiones y acciones.

Por ello es importante dar a los estudiantes oportunidad de conocerse, cuestionar sus gustos, intereses, habilidades y qué reflexionen sobre qué les motiva y cómo se visualizan en el futuro, con qué recursos y oportunidades cuentan y con esa base, poder orientarle para que pueda definir sus metas y aspiraciones a corto y largo plazo.

En el proyecto de vida se pueden definir sus metas en los diferentes ámbitos de la vida: personal, familiar, social, emocional, espiritual, académico y laboral, entre otras.

 Es decir, como orientadores vocacionales, debemos pensar no solo en motivar al joven para que continúe sus estudios o defina el tipo de bachillerato que estudiará, si no que va más allá, sobre todo, debemos acompañar al estudiante a reflexionar sobre su crecimiento y formación integral.

Cada joven puede realizar una carpeta, cuaderno o folder, donde pueda ir anotando las valoraciones, información o reflexiones que se van generando desde las actividades de orientación vocacional (autopercepción, toma de decisiones y su contexto y oportunidades educativas) que le permitan al joven construir su proyecto de vida.

Es decir, que el proyecto de vida no es un tema o una actividad específica que se hace en la orientación vocacional, sino más bien es el resultado de un proceso de reflexión que permite llevar a la toma de decisiones.

No olvidemos que siempre es clave tener una persona referente, un guía y alguien que nos pueda acompañar en el camino, es por ello que el rol del orientador es muy importante en todas las comunidades educativas.

Les dejo con esta frase de Buda, que resalta el reto con los estudiantes: “Tu tarea es descubrir tu mundo y luego entregarte a él con todo tu corazón”.

Compartamos nuestras vivencias y ayudemos a descubrir nuevas rutas para acompañar a los estudiantes.

Espero sus comentarios.

Hasta la próxima,

Arlette Escobar.