¡Me cuesta estudiar!

2018-03-27T09:01:07+00:00 By |

Es frecuente observar mucha tensión y ansiedad en los estudiantes antes de un examen, se escuchan comentarios cómo: “Ayer en la noche estudié, pero ya no me acuerdo”, “¡Me cuesta estudiar!”, “Voy a sacar cero, no estudié”. Usualmente, no tomamos tiempo para preguntarnos el por qué sucede, casi siempre pensamos que es algo cultural: “Para variar dejamos todo a última hora”, pero la mayor parte del tiempo se relaciona con los “hábitos de estudio”, que no han sido motivados desde la familia y el aula.

Solo tratemos de recordar en nuestros días de escuela, ¿Tomábamos un tiempo para repasar nuestras clases en la semana?, ¿Preguntábamos cuando no entendíamos algo?, ¿creábamos nuestros recursos de apoyo al estudiar?

Quizá muchos teníamos dificultades y nos abrumábamos al ver la carga de trabajo, tareas, investigaciones, lecturas, guías de ejercicios, y no encontrábamos que hacer, es ahí donde resulta muy útil organizar y planificar el estudio. ¿Cómo lo logramos?  Enlistando todas las actividades de estudio, priorizando, asignando tiempos y estrategias para ir trabajando cada una de ellas.

También, debemos ir colocando metas, que nos permitan ir avanzando en las tareas, tener un horario definido, un lugar adecuado y así mismo evitar algunas fuentes de distracción: ruidos, celulares, televisión, entre otras, ya que, si estamos cerca de ellos, será mucho más fácil desviar nuestra atención y no concentrarnos en la tarea.

Un elemento clave es identificar nuestro estilo de aprendizaje, ya que esto permitirá crear diferentes herramientas y estrategias que nos resulten más efectivas.

Quizá algunos de nosotros tenemos desarrollado el sistema de representación visual, por lo que se nos hace más fácil aprender algo cuando se utilizan vídeos, carteles, o algún recurso visual y por ello, cuando leemos, creamos mapas conceptuales, subrayamos ideas clave, entre otras.

Para otras personas, quizá sea más fácil aprender cuando escuchamos a otra persona que nos lee o explica, cuando repetimos en voz alta o utilizamos audio libros, acompañando las jornadas de estudio con música.

Otros quizá sean kinestésicos, necesitan moverse, “aprender haciendo”, utilizando el cuerpo y movimiento para poder aprender.

Algunos aprendemos más cuando estudiamos solos, otros por el contrario aprenden más cuando estudian con otras personas.

Es importante reconocer que somos diversos y nuestras formas de aprender lo son también, por ello se debe incluir en el proceso de orientación vocacional espacios que puedan llevar a cada estudiante a conocerse e identificar esa forma de aprender, que le permita ser más efectivo en su proceso de enseñanza aprendizaje.

El reto está en motivar a cada estudiante para que disfrute su proceso de aprendizaje, que organice su tiempo y sobre todo a que adquiera un compromiso con su propio proceso educativo.

¿Cómo podemos promover esto en el aula?

Para ampliar un poco más sobre esta temática comparto unos links que pueden ser de ayuda:

https://www.estilosdeaprendizaje.org/,https://www.how-to-study.com/metodos-de-estudio/los-diez-habitos-de-estudiantes-exitosos.asphttp://www.metaaprendizaje.net/habitos-de-estudio/

Espero puedan compartirme sus propuestas y experiencias.

Hasta la próxima,

Arlette Escobar.