¿Construimos una escalera?

2018-03-27T09:05:20+00:00 By |

Un año nuevo ha comenzado, 365 nuevas oportunidades nos esperan a la vuelta de la esquina, y tú, ¿ya pensaste que harás este 2018? Puede ser que las ideas que se te vengan a la mente sean infinitas o que en este momento otras situaciones como problemas económicos, familiares o académicos centren más tu atención, pero aún no es tarde para que te tomes un respiro y pienses en lo que te gustaría tener en 11 meses, cómo te ves para final de año y cuántas metas esperas haber alcanzado.

Hay varios elementos que deberemos tomar en cuenta para establecernos nuevos propósitos y metas, para ello retomaré una parte de un cuento que la coaching Viki Morandeira comparte en uno de sus blogs, cabe mencionar que la autoría de dicho cuento se desconoce, pero si lo quieres leer completo, este es el link: https://coachingprotagonistas.wordpress.com/tag/cuento-crecimiento-personal/

La Escalera del Deseo:

Era una noche tranquila, pero el corazón de una persona estaba muy inquieto. Tenía una meta en su corazón, pero su mente estaba tan confundida que no sabía por dónde empezar ni cómo hacer para cumplir su meta. Esa noche, luego de dar muchas vueltas en la cama, se durmió. En el transcurso de la noche tuvo un sueño: Él se encontraba en una hermosa pradera con árboles y un hermoso paisaje de montañas. Mientras miraba este hermoso paisaje, notó algo que le llamó mucho la atención: un gran grupo de personas que se dirigían hacia el mismo lugar. Avanzó unos pasos para ver hacia dónde iban y logró ver a la distancia una escalera que tenía su base en la tierra más no se veía su final. Picado por la curiosidad se dirigió con el resto de la gente hacia el lugar.

 

En la base de la escalera habían dos columnas que sostenían un cartel que decía: Bienvenidos a la escalera del deseo, en donde sus deseos serán cumplidos. Leyó atentamente el cartel y se decidió pasar para empezar a subir la escalera.

Al llegar a la base de la escalera, arriba del primer peldaño había un cartel que decía VOLUNTAD: solo pueden ingresar a la escalera las personas que tienen voluntad de empezar a cumplir su deseo. La mayoría de la gente subía el primer tramo de la escalera sin dificultad, aunque algunos no poseían suficiente voluntad y dejaron la escalera.

 

Luego de subir un buen tramo de la escalera apareció otro cartel que decía DECISIÓN: solo las personas que pueden decidir clara y decididamente podrán continuar. Algunas personas con falta de decisión quedaron atrás. No se decidían y titubeaban para emprender algo que los ayude a cumplir su deseo.  Él, siguió subiendo más escalones cuando apareció otro cartel que decía ESFUERZO: Solo pueden continuar las personas que están dispuestas a hacer el esfuerzo necesario para continuar. Ahora era menor la cantidad de personas que pasaron este cartel, luego de varios escalones, más personas dejaron la escalera.

Después de pasar los peldaños del esfuerzo apareció un cartel muy especial, este decía: PERSEVERANCIA: solo los perseverantes llegarán al final. Lo que más le sorprendió en esta parte del sueño era que todas las personas pasaron el cartel. Pero, el tramo parecía interminable, uno a uno fueron dejando la escalera hasta que quedaron unos poquitos.  Luego de un interminable trecho apareció otro cartel que decía PRUEBA: aquí tu voluntad, tus decisiones, tu esfuerzo y tu perseverancia serán probadas. ¡Que tramo tan difícil! Muchas personas se desanimaban y dejaban de subir por las escaleras. Gran parte de las personas que llegaron a este punto de la escalera dejaron al primer obstáculo que se les cruzó.

 

Al fin terminó el tramo de PRUEBA y llegó a un cartel que decía META. Hacia los costados de la escalera se podía ver la pradera, las montañas y el cielo. Algunas personas al observar esto se tentaron con lo que les ofrecía esa hermosa vista y dejaron automáticamente la escalera. El resto de las personas que quedaron, pasaron el cartel de la meta. Luego de unos peldaños llegaron a una base plana. En el medio había como un altar y en medio de él, una llave. Luego del altar había una puerta que permanecía cerrada. En el altar había un letrero que decía: todo aquel que está dispuesto a cumplir su deseo, tome con su mano la llave y colóquela en la puerta. Ansioso y motivado por la curiosidad acerca de lo que había detrás de la puerta, tomó la llave con su mano y la colocó en la puerta. Esta instantáneamente se abrió. Cuando miró hacia dentro despertó.

 

Cómo hemos leído, hay elementos que se destacan en el cuento y que forman parte del cumplimiento de una meta, como nos lo señala la escalera del deseo. Al construir o diseñar nuestros planes, metas, sueños o proyectos, debemos tener en mente que necesitaremos primero, voluntad, si no tenemos voluntad para hacer algo, es difícil emprender el camino. La voluntad está ligada a la actitud con la cual veamos el presente y nos proyectamos el futuro. Sin voluntad, no habrá meta a la cual llegar. Segundo, necesitamos decidir, escoger entre múltiples opciones, lo que más nos conviene y se apega a lo que queremos alcanzar. Con la voluntad por delante, la toma de decisiones es más precisa y nos permite establecer el camino que tomaremos, lo que nos lleva a poner todo nuestro esfuerzo en ello. El esfuerzo se convierte en nuestro tercer elemento sin el cual, cada tarea, obstáculo, proyecto o plan que emprendamos será casi imposible de lograr si no existe en nosotros la energía y la convicción necesaria para llegar a la meta. Me permito aquí, destacar el hecho de que a veces, las cosas que más esfuerzo nos suponen, son aquellas que más disfrutamos, porque nos deleitamos con el hecho de que todo lo que hicimos, sacrificios, solución de problemas, superación de obstáculos, nuevas rutas, etc; valió la pena y esto nos lleva directamente a entender que en el camino que decidimos iniciar, será vital que mantengamos la perseverancia, cuarto elemento, porque habrán tramos fáciles pero habrán otros que nos demanden el uso correcto de nuestra inteligencia emocional, nuestra creatividad e ingenio para ir superando cada prueba nueva que vaya surgiendo en el camino y llegar así a la meta que nos establecimos al inicio.

Si tenemos clara la escalera del deseo, el diseño de nuestro nuevo proyecto 2018 será más fácil, disfrutando paso a paso cada elemento y tomando en cuenta que son 365 días de oportunidades y que en el camino está permitido equivocarse, reinventarse, tomar otro trayecto, cualquier nueva ruta que nos permita conectar con la meta.

Así que estimado lector,

¿Ya tienes en mente tu escalera del deseo?

¡Hasta la Próxima!

Tatiana Acosta.